Etiqueta: psicología

LA ATENCIÓN

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¿Qué se conoce como atención?

Conocemos por atención al proceso, con una capacidad limitada, que se encarga de controlar y orientar a una persona hacia una actividad y mantenerla en dicha actividad durante un tiempo límite. Este proceso cognitivo, la atención, además, se encarga de que los demás procesos cognitivos, tal como la memoria, la percepción, el aprendizaje, etc., sean eficaces, ya que estos dependen de la implicación de la atención en los mismos.

Cuando hay dificultades en los procesos atencionales, desde el ámbito escolar, social y familiar, se detectan dificultades entre las que podemos encontrar un fracaso escolar, dificultades sociales y/o problemas familiares, que afectan al desarrollo del menor y a la dinámica familiar.

Clasificación de la atención.

Según el modelo que se estudie, encontraremos diferentes teorías sobre los diferentes tipos de atención. De manera general, os vamos a mostrar los tres tipos de atención mas conocidos, aunque posteriormente nos centraremos en la atención sostenida. Los tres tipos de atención mas conocidos son:

  • Atención selectiva: se refiere a la capacidad que tienen los sujetos para dedicar su actividad cognitiva a lo que es relevante y no a lo que es irrelevante, efectuándose una selección atencional que conlleva dos aspectos distintos, que ocurren sincrónicamente:
    • Centrarse en lo que es importante para el individuo (focalización), es decir, atender a un estimulo con mas atención que a otros.
    • Ignorar la información irrelevante para nuestras metas.
  • Atención sostenida: se refiere a la capacidad que posee el sujeto para mantener el foco de atención, perseverando alerta frente a la presencia de otros estímulos, durante amplios periodos y habitualmente sin interrupción. Se relaciona con la motivación y la voluntad, en tanto que el individuo puede elegir y llevar a cabo alguna estrategia que le permita mantener la atención frente a un estímulo.

Las investigaciones han observado que dificultades en la atención sostenida y selectiva, suelen tener problemas de aprendizaje en lectura y matemáticas.

  • Atención dividida: se conoce como la atención que se encarga de dar respuesta a múltiples demandas (o actividades) del ambiente, es decir, cuando realizamos dos actividades diferentes a la vez.

Características de la atención.

Algunas de las características de la atención son las siguientes:

  • La principal es la orientación seleccionadora, es decir, dirigirse hacia una actividad (ya sea motivante o por las características ambientales que nos tenemos que dirigir hacia ella).
  • La concentración, conocida como la inhibición de la información irrelevante y la focalización de la información relevante, con mantenimiento de ésta en periodos prolongados.
  • La distribución, aunque tiene una capacidad limitada que depende de la cantidad de información que se debe procesar y del esfuerzo que haga la persona, es posible que podamos atender al mismo tiempo a más de un estímulo.
  • La estabilidad de la atención, siendo la capacidad de mantener la presencia de la atención durante un largo periodo de tiempo sobre un objeto o actividad.
  • Oscilamiento de la atención, son los periodos involuntarios de segundos a los que está supeditada la atención y que pueden ser causadas por el cansancio.

Tal como hemos comentado anteriormente, en muchas ocasiones, lo que más nos inquieta es cuanto tiempo tiene que prestar atención mi hijo a una tarea, lo cual se conoce como atención sostenida, siendo la concentración, la estabilidad y el oscilamiento de la atención las características que más nos preocupa y que muchas familias detectan como un síntoma de que algo no va como debería. En la tabla 1, se puede conocer el tiempo aproximado de atención y concentración que se puede tener según cada edad, tal como se dice, esto es algo aproximado, en caso de cualquier duda, no dude en visitarnos y consultar con las especialistas.

Tabla 1. Promedio de concentración según cada edad.

Edades Promedio de concentración de los niños por edades
1 año 3-5minutos
2 años 4 a 10 minutos
3 años 6 a 15 minutos
4 años 8 a 20 minutos
5 años 10 a 25 minutos
6 años 12 a 30 minutos
7 años 14 a 35 minutos
8 años 16 a 40 minutos
9 años 18 a 45 minutos
De 10 años a 12 años 20 a 50 minutos
12 años en adelante Hasta 1 hora

Actividades para estimular la atención de todas las edades.

  • Ensartar bolas de distintos colores, aumentando la dificultad.
  • Actividades de buscar las 7 diferencias.
  • Realizar laberintos.
  • Unir ordenadamente números para formar un dibujo
  • Crucigramas como sopa de letras, sudokus, palabras encadenadas, etc.
  • Juegos de mesa, tal como el parchís, la oca, el monopoli, etc.
  • Actividades para el fomento de responsabilidades: quitar la mesa, poner la mesa, hacer la cama, recoger la habitación, etc., según cada edad.
  • Leer libros, cuentos, comics, etc.
  • Jugar al veo-veo, adivinanzas, etc.
  • Buscar un dibujo entre un montón de dibujos.
  • Deletrear de manera mental, recodar secuencias de números o letras, etc.

Tal como se ha comentado anteriormente, en caso de detectar dificultades atencionales en su hij@, no dude en ponerse en contacto con nosotras y comentarnos las dificultades observadas. El equipo de montilla bono le ayudará a solventar su duda.

 

Bibliografía.

Mellado, M. B., Martínez, L. N., y Tello, F. P. H. (2013). Procesos atencionales implicados en el trastorno por déficit atencional con hiperactividad (TDAH). Convergencia educativa, (2), 9-19.

Monteoliva, J. M., Ison, M. S., y Pattini, A. E. (2014). Evaluación del desempeño atencional en niños: Eficacia, eficiencia y rendimiento. Interdisciplinaria31(2), 213-225.

Soroa, M., Iraola, J. A., Balluerka, N., y  Soroa, G. (2009). Evaluación de la atención sostenida de niños con trastorno por déficit de atención con hiperactividad. Revista de Psicodidáctica14(1), 13-27.

Recuperado en: http://es.scribd.com/doc/47484212/libro-activades-para-trabajar-la-atencion#scribd

Recuperado en: https://www.orientacionandujar.es/2018/01/09/tdah-tabla-tiempo-concentracion-los-ninos-segun-edad/

Recuperado en: https://www.guiainfantil.com/blog/educacion/aprendizaje/el-tiempo-de-concentracion-de-los-ninos-segun-su-edad/#header0

La Enfermedad de Parkinson

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La enfermedad de Parkinson (EP) es un trastorno neurodegenerativo que afecta al sistema nervioso de manera crónica y progresiva.

Es la segunda enfermedad neurodegenerativa más prevalente en la actualidad después del Alzhéimer y pertenece a los llamados Trastornos del Movimiento.

La EP se caracteriza por la pérdida (o degeneración) de neuronas en la sustancia negra, una estructura situada en la parte media del cerebro. Esta pérdida provoca una falta de dopamina en el organismo, una sustancia que transmite información necesaria para que realicemos movimientos con normalidad. La falta de dopamina hace que el control del movimiento se vea alterado, dando lugar a los síntomas motores típicos, como el temblor en reposo o la rigidez. 

1. CAUSAS

A día de hoy no se conoce la causa última de la EP. Sin embargo, se considera que podría deberse a una combinación de factores genéticos, medioambientales y los derivados del propio envejecimiento del organismo.

La edad

La edad es un claro factor de riesgo, lo más común es que la enfermedad inicie entre los 50-60 años. Así, la prevalencia aumenta exponencialmente a partir de la sexta década de vida. Cuando la EP aparece antes de los 50 años, se denomina EP de Inicio Temprano.

Factores genéticos

El 90% de los casos de párkinson son formas esporádicas, es decir, no se deben a una alteración genética concreta. No obstante, se estima que entre el 15% y el 25% de las personas que tienen la enfermedad cuentan con algún pariente que la ha desarrollado.

Factores medioambientales

Algunos estudios citan como factor de riesgo el consumo continuado a lo largo de los años de agua de pozo o haber estado expuesto a pesticidas y herbicidas.

2. DIAGNÓSTICO

El diagnóstico de la EP es fundamentalmente clínico y se realiza en base a la historia clínica y exploración neurológica de la persona, ya que no existe en la actualidad un marcador bioquímico. Se pueden realizar pruebas complementarias para descartar otros posibles trastornos.

Los síntomas deben incluir la lentitud de movimientos (bradicinesia) y, al menos, uno de los siguientes más:

  • Temblor en reposo. La falta de temblor en reposo no excluye el diagnóstico ya que puede estar ausente en el 30% de las personas afectadas.
  • Rigidez muscular.
  • Inestabi­lidad postural.

3. SÍNTOMAS

La EP se presenta a través de una serie de síntomas motores y otros no motores. No  todas las personas tienen por qué tener los mismos síntomas, ni su evolución va a seguir el mismo curso. Se suelen asociar principalmente a las dificultades motoras, pero hay muchos otros no relacionados con el movimiento.

  • Síntomas motores
    • Temblor en reposo
    • Rigidez
    • Bradicinesia
    • Inestabilidad postural
  • Otros
    • Hipomimia-Hipofonía
    • Disartria y sialorrea
    • Dificultades respiratorias
    • Disfagia
    • Alteraciones cognitivas
    • Pérdida peso
    • Síndrome piernas inquietas

 

4. TRATAMIENTOS NO FARMACOLÓGICOS

Las terapias rehabilitadoras son fundamentales en el manejo global de la EP y han de ser adaptadas a las necesidades de cada persona. Los objetivos se centran en conseguir una mayor autonomía e independencia de la persona, que le permita afrontar las dificultades en la vida diaria derivadas de la EP.

Fisioterapia

La fisioterapia en personas afectadas por la EP se centra en seis áreas específicas: las transferencias, la postura, el funcionamiento de las extremidades superiores (alcanza y agarrar), el equilibrio (y las caídas), la marcha y la capacidad física, y la (in)actividad. También utilizan las estrategias de orientación atencional, estrategias cognitivas de movimiento y el ejercicio para mantener o aumentar la independencia, la seguridad y la calidad de vida relacionada con la salud.

Logopedia

La logopedia lleva a cabo el diagnóstico, la rehabilitación y la prevención de los trastornos de la comunicación tales como las alteraciones de la voz, de la audición, del habla, del lenguaje (oral, escrito, gestual); y de las funciones oro-faciales y deglutorias.

La rehabilitación a través de la logopedia ha mostrado ser muy eficaz en la EP. Algunos de los objetivos que se trabajan son:

  • Conseguir una comunicación efectiva y eficiente en todos los contextos sociales.
  • Prevenir y mantener los componentes del habla preservados.
  • Recuperar los síntomas deteriorados que hayan aparecido.
  • Concienciar sobre los aspectos del habla que dificultan la comunicación.
  • Aprender técnicas y estrategias para mejorar la inteligibilidad del habla.

El programa de logopedia en la Enfermedad de Parkinson se centrará en reeducar:

  • La relajación.
  • La postura.
  • La respiración.
  • La fonación.
  • La articulación.
  • La prosodia.
  • La deglución
Terapia ocupacional

La terapia ocupacional trabaja las actividades básicas e instrumentales de la vida diaria con el objetivo de mantener la autonomía de la persona y favorecer su participación para conseguir la mayor independencia posible en los diferentes ámbitos de la vida.  Estos profesionales trabajan con diversos procedimientos que incluyen la coordinación motora, técnicas de relajación y respiración, la realización de actividades de la vida diaria y el desarrollo de procedimientos para las capacidades conservadas. Para minimizar el impacto resultante de la evolución de la enfermedad resulta esencial la implicación de los familiares y cuidadores en la aplicación de los cambios propuestos por los terapeutas ocupacionales.

Psicología

La psicología aborda aspectos emocionales, cognitivos y conductuales con el objetivo de reducir el impacto de los síntomas en la vida diaria. Busca también favorecer la aceptación y adaptación a la nueva situación vital tanto de la persona afectada como de sus familiares y personas cuidadoras.

 

REFERENCIAS 

https://www.esparkinson.es/espacio-parkinson/conocer-la-enfermedad/

https://portal.guiasalud.es/egpc/resumida-parkinson-tratamiento-no-farmacologico/

https://parkinsongaliciacoruna.org/files/MSCPARKINSONGC/2014-4/2-14-58-6.administrador.Ejercicios-fisicos-de-habla-y-voz.pdf

La terapia asistida con animales en niños con Trastorno del Espectro Autista (TEA)

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Como ya sabemos el trastorno del espectro autista es una afección relacionada con el desarrollo del cerebro que afecta la manera en la que un niño percibe y socializa con otras personas, lo que causa problemas en la interacción social y la comunicación. El trastorno también comprende patrones de conducta restringidos y repetitivos.

El tratamiento del niño con TEA debe ser multidisciplinar, personalizado y permanente a lo largo del ciclo vital, en constante revisión y monitorización, para favorecer el pleno desarrollo del potencial, su integración social y su calidad de vida. Existen muchas propuestas terapéuticas. Pero los objetivos deben ser siempre los mismos: minimizar los principales rasgos autistas y los déficits asociados, maximizar la independencia funcional y la calidad de vida, y aliviar el estrés familiar. En definitiva, conseguir mejorar la calidad de vida del niño y de su entorno.

Hoy pretendemos centrarnos en la terapia con movimiento para trabajar desde la psicomotricidad con niños con autismo. Lo primero que debemos considerar para comenzar a realizar una terapia de movimiento con niños con TEA son las características motoras del niño:

  • La actividad motora del niño: Nos podemos encontrar con niños apáticos (con actividad reducida y posturas de reposo de difícil modificación; con dificultad para comenzar a realizar cosas y llevar a cabo las actividades propuestas) y con niños que mantienen una elevada actividad durante muchas horas, sin fatigarse, pero con nulo interés por los objetos y las personas.
  • Las alteraciones del tono muscular. Se puede observar tanto niño que presentan hipotonía (reducción del tono muscular, donde podemos observar flacidez de los músculos) así como niños con hipertonía (donde hay rigidez muscular).
  • La marcha es un aspecto importante. Los movimientos sincronizados durante la marcha pueden estar ausentes o ser precarios.
  • El retraso o la torpeza psicomotora. Existe un retraso en la adquisición de los movimientos naturales (como puede ser bajar las escaleras alternando los pies), y dificultades en la adquisición de la motricidad fina (vestirse y desvestirse, dibujo y escritura y dificultades al realizar el índice pulgar).
  • Las estereotipias. Responden a la necesidad de expresar emociones a través del movimiento y se acompañan de una sensación de relajación y de búsqueda de placer. Pueden variar y evolucionar en un mismo niño y, a la larga, pueden actuar negativamente sobre el aparato locomotor.
  • El impacto de los fármacos en la motricidad. Debemos conocer los fármacos que toma el niño, y sus posibles repercusiones sobre la motricidad.

De todas las alternativas de tratamiento nos gustaría centrarnos en una terapia que está siendo muy utilizada, no solamente en niños con autismo sino en niños con trastornos de todo tipo, y está considerada la terapia alternativa más eficiente: la terapia asistida con animales.

TERAPIA ASISTIDA POR ANIMALES EN TEA

La Terapia Asistida por Animales (TAA) se define como: una intervención diseñada para mejorar el funcionamiento cognitivo, físico, social y emocional de un paciente, con objetivos específicos y delimitados en el tiempo donde participa un animal con criterios predeterminados como parte indispensable para un tratamiento, con el fin de obtener beneficios físicos, sociales, cognitivos y emocionales.

Como dato curioso….En cuanto a los antecedentes de las TAA, el uso de perros en terapias para niños, se cree que se inició cuando Boris M. Levinson (1965), psiquiatra infantil, identificó por mero accidente las propiedades terapéuticas del perro. Descubrió inesperadamente la capacidad como co-terapeuta de su perro al recibir una visita no programada en su consulta. Observó cómo su paciente, el cual presentaba graves problemas de retraimiento, reaccionaba positivamente a la presencia del perro. Por ello, decidió incorporarle a sus sesiones, comprobando una gran mejoría en el estado mental de sus pacientes. Esto le impulsó a llevar a cabo una investigación sobre el tema, considerada hoy en día, como las bases de las terapias con animales.

Beneficios que aportan las TAA a los niños con TEA

1- Nivel físico y motor

  • Aumento de la movilidad y de la manipulación de objetos.
  • Coordinación ojo-manual.
  • Mejora la postura y el equilibrio.
  • Reduce patrones de movimiento anormales.
  • Estimula el contacto ocular y físico

2- Nivel neurocognitivo

  • Promueve la comunicación oral y corporal.
  • Potencia la memoria.
  • Ayuda a progresar en el desarrollo de la comunicación y el lenguaje.
  • Aumenta la concentración, percepción, atención y memoria.
  • Estimula nuevos aprendizajes

3- Nivel psicosocial y emocional

  • Disminuye la ansiedad y el estrés, a la vez que mejora el sueño.
  • Mejora el autocontrol.
  • Disminuye las conductas estereotipadas.
  • Crea seguridad y confianza.
  • Relaja y disminuye los niveles de agresividad y descontrol de impulsos.
  • Potencia las emociones positivas.
  • Mejora la relación con el entorno y la socialización.
  • Desarrolla la afectividad.
  • Potencia sentimientos de empatía.
  • Restablece el crecimiento emocional.

 

A pesar de lo anterior, es muy importante remarcar que las TAA no sustituyen tratamientos farmacológicos, programas educativos o terapias convencionales, sino que, se plantean como un recurso adicional para el uso de las terapias tradicionales. Además, cada TAA debe ser planteada y aplicada según las necesidades específicas de cada alumno, por profesionales especialistas en el campo.

Aunque en la aplicación de las diversas TAA se emplean diferentes tipos de animales, existen tres modalidades reconocidas en TAA:

La hipoterapia o equinoterapia es uno de los recursos de la TAA más usados y extendidos en el mundo, y ha ganado un lugar como terapia alternativa.

Con el término genérico “equinoterapia” se denominan diversas técnicas orientadas al tratamiento de personas con discapacidad, en las que uno de sus elementos centrales es el caballo. El contacto con el caballo proporciona múltiples sensaciones que influyen positivamente en los ámbitos social, sensorial y motor. El paso de este animal simula a la perfección el deambular humano.

Mediante ésta, se trabajan algunos principios terapéuticos como:

  • Estabiliza el tronco y la cabeza
  • Corrige problemas de conducta: aislamiento, agresividad, etc.
  • Disminuye la ansiedad
  • Fomenta la confianza y la concentración
  • Mejora el autocontrol de las emociones y el autoestima
  • Aumenta su capacidad de adaptación
  • Fortalece la musculatura
  • Disminuye las esterotipias presentes en algunos niños con TEA.

¿Qué se suele hacer en la equinoterapia en niños con TEA?

La equinoterapia aporta un elemento principal al tratamiento del niño con autismo que la hace única: el caballo. Este es un ser vivo de naturaleza animal que trabaja como co-terapeuta junto con el profesional de hipoterapia, uno complementa el trabajo del otro. Aquí la estimulación que reciben los niños es intensa y continua. Se realizan actividades físicas de forma lúdica, el niño al tiempo que juega y disfruta del caballo y del ambiente, sin querer y sin saber, está interactuando con otros sujetos y con el propio animal. Se establece un alto nivel de confianza no solo con el terapeuta y el caballo, sino también hacia sí mismos. Esta terapia, a diferencia de otras, tiene un contacto más profundo con la naturaleza, en donde el lenguaje no verbal prepondera sobre el verbal. Los niños para comunicarse con el caballo no necesitan las palabras, proceden a acariciarlo, darle de comer, le miran a los ojos, se dejan oler por los caballos.

La Delfinoterapia se asienta en el trabajo dentro y fuera del agua con delfines. Los expertos la definen como un «procedimiento terapéutico basado en un trabajo dirigido al paciente, dentro y fuera del agua, relacionado con las características de tolerancia y apertura de los delfines. Esta actividad con este tipo de animales permite una mejor sincronicidad entre los hemisferios cerebrales de los pacientes», y la consideran como una terapia novedosa para el autismo.

La complicidad del delfín para desarrollar programas de delfinoterapia se basa en la positiva relación que tienen los delfines hacia los humanos, la alegría que muestran estos animales por el contacto con las personas, la complejidad de su comportamiento y su habilidad para aprender. El delfín parece ser el responsable de los diferentes cambios positivos en los niños sobre todo  en aspectos como  conseguir mayor atención y concentración y mejorar el contacto social del niño.

Terapias con pequeños animales. Entre ellas, las más conocidas están basadas en terapias con perros, aunque también se han realizado con gatos, conejos, aves, reptiles u otros pequeños animales. Se utiliza para ello el efecto positivo que produce la presencia del animal en los procesos de terapia médica en desordenes de conducta, esquizofrenia, síndrome de Down, autismo y otras discapacidades de tipo cognitivo o físico.

La Terapia Asistida con perros en personas con TEA, aumenta la interacción social, disminuye las conductas autoestimulatorias, incrementa las conductas de juego y promueve en el niño con autismo un mayor y mejor uso del lenguaje. Además, la utilización de perros en el tratamiento se está mostrando altamente beneficiosa.

Como conclusión podemos decir que la Terapia Asistida con Animales es un tratamiento complementario al del TEA con mucho futuro, y el cual debería ser más utilizado en diversos ámbitos, con diferentes colectivos y en pacientes sin límite de edad, ya que los animales pueden llegar a ser un elemento clave en la mejora de muchas discapacidades, trastornos o situaciones, y el cual ofrece a los pacientes una mejor calidad de vida, mejorando así aspectos físicos, cognitivos y emocionales.

 

Bibliografía.

Bouzo-González, S., & Pino-Juste, M. R. (2015). Impacto de un programa de equitación terapéutica en la mejora de la psicomotricidad de niños autistas. Revista de estudios e investigación en psicología y educación, 080-084.

Jara-Gil, M. D., & Chacón-López, H. (2017). Terapia Asistida con Perros (TAP) aplicada a niños-as con Trastorno del Espectro Autista (TEA) en edad escolar. Revista de Educación de la Universidad de Granada24, 29-46.

Torres Mora, K. A. (2017). Sistematizacion de la experiencia “evaluación de habilidades sociales en niños con trastorno espectro autista en el área de hidroterapia de la fundación guayas avanza, centro integral de equinoterapia”. (Bachelor’s thesis, Universidad de Guayaquil Facultad de Ciencias Psicológicas).

Recuperado en: https://www.mundomar.es

ALTAS CAPACIDADES INTELECTUALES

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Tal como se anunció el pasado 14 de marzo, día de las Altas Capacidades Intelectuales (ACI), queremos aportaros mas información para que conozcáis un poco más acerca de las ACI. Es por esto, que tal como os comentamos, en esta página encontrareis información relevante así como pautas y estrategias a utilizar en casa.

¿Qué son las Altas Capacidades Intelectuales?

Ligado a las Altas Capacidades se encuentra el término de la inteligencia, para el cual no hay una única definición de la misma. Por lo que, al ser un tema tan controvertido, podemos encontrar diferentes definiciones y teorías que hablan sobre este constructo tan complejo, siendo la inteligencia vista de una manera diferente según la teoría que estudiemos. Entre las teorías y definiciones mas extendidas y conocidas, encontraremos la teoría de los tres anillos de Renzulli (1978) y la teoría de las inteligencias múltiples de Gardner (1983), entre otras muchas…

Esta misma controversia, es trasladada por lo tanto a la definición de las ACI, ya que no se encuentra una definición clara y única. Aunque de manera general, en algunas comunidades autónomas, las definen como l@s niñ@s que muestran una elevada capacidad de rendimiento en el área intelectual, creativa y/o artística.

Tipos de ACI:

Dentro de las Altas capacidades Intelectuales (ACI), podemos encontrar tres especificaciones diferentes:

  • Sobredotación: se encontrarían en este caso las personas que presentan unas altas habilidades en todas las áreas o dominios cognitivos como son: el razonamiento lógico, la gestión perceptual, gestión de memoria, razonamiento verbal, razonamiento matemático, aptitud espacial y creatividad, encontrándose estas habilidades por encima de su grupo normativo.
  • Talento simple: en este caso, encontraríamos a las personas que presentan una aptitud, de las antes mencionanadas, en la que destacaría en comparación a su grupo de iguales.
  • Talento complejo: se encontrarían las personas que presentan varias aptitudes (al menos tres) por encima de su grupo normativo.

¿Qué características tienen las personas con ACI?

Tal como ya se ha comentado en otras ocasiones, cada persona tiene una personalidad, hábitos de vida, ambiente, circunstancias vitales, etc., que varían de uno a otro, y que también modifican nuestra forma de ser y de comportarnos. Es por esto, que las siguientes características son de manera general y que variaran en cada caso en particular:

  • Se observa una elevada capacidad para procesar la información, presentando una gran facilidad para memorizar todo tipo de información, datos, etc.
  • Gran curiosidad y ganas por aprender desde muy pequeños.
  • Presentan una maduración precoz.
  • Pueden observarse desincronías entre las diferentes áreas del desarrollo.
  • Buena habilidad de la memoria a largo plazo.
  • Creatividad, imaginación rica en detalles, flexibilidad y fluidez.
  • Intereses y preocupaciones amplias y propias de niños de mayor edad, pudiendo mostrar conocimientos sobre un tema complejo.
  • Buenas habilidades en funciones cognitivas como la abstracción, el razonamiento y la generalización, de lo que le corresponden por edad.
  • Aprendizaje de conceptos abstractos con capacidad de aplicación de forma práctica.
  • Gran curiosidad que les permite aprender más rápido.
  • Suelen mostrar una alta motivación intrínseca, fuerza de voluntad e independencia de pensamiento.
  • Capacidad crítica con las normas y necesidad de conocer sus razones.
  • Suelen mostrar una mayor independencia.
  • Una personalidad marcada por la autocrítica.
  • Un nivel elevado de autoestima y autoconfianza, de manera general, pero esto también va en función de su personalidad, condiciones de vida y experiencias vivenciales.
  • Suelen ser muy sensibles, con un sentido ético muy desarrollado, lo cual se encuentra muy ligado a la percepción de injusticias sociales, guerras, hambre, ecología, etc., las cuales pueden provocar preocupaciones en los menores.
  • Intereses y preocupaciones profundas sobre el mundo que les rodea.
  • Poseen un amplio y complejo vocabulario, por lo que su expresión oral está mas enriquecida verbalmente con respecto a su grupo de iguales.
  • Aprenden rápidamente a leer y muestran interés por la lectura.
  • Expresan sus ideas con claridad. Su dialogo es fluido y rápido con una gran comprensión.
  • Prefieren el lenguaje oral al escrito como medio de expresión.
  • Suelen tener una buena habilidad para generar diferentes soluciones o alternativas ante un problema.
  • Presentan una mayor creatividad, lo cual se puede ver reflejado en crear ideas originales y experimentar cosas nuevas.
  • Tendencia a buscar nuevas alternativas.
  • Facilidad para manipular ideas u objetos y obtener nuevas combinaciones.
  • Prefieren las tareas complejas a las sencillas.

¿Cuál es la intervención con niñ@s con Altas Capacidades Intelectuales (ACI)?

Dentro de la intervención en ACI, tenemos que diferenciar, por un lado, el trabajo en grupo, y por otro lado el trabajo individual.

Con respecto a la intervención grupal, esta suele ser trabajada en grupos con diferentes menores con ACI. En estos grupos, se suele trabajar diferentes temáticas, habilidades cognitivas, habilidades sociales, etc., con proyectos, actividades y juegos a realizar en grupos.

En relación con el trabajo individual destinada a trabajar en ACI sobre todo abarca el área de psicología, donde se pretenden conseguir los siguientes objetivos:

  • Estimular el desarrollo cognitivo general, así como específicamente las facetas que pueda presentar cada caso en cuestión.
  • Estimular la creatividad y potenciar esta para generar diferentes alternativas, objetos, ideas, etc.
  • Estimular un autoconcepto y desarrollo afectivo adecuado, aprendiendo su capacidad de acción ante ciertas circunstancias.
  • Estimular la adaptación y relación social adecuada con su grupo de iguales.
  • Trabajar y evitar las posibles desincronías que puedan aparecer en todo su desarrollo.

Según cada caso, se trabajará de manera específica según sus habilidades, posibles desincronías, inquietudes, etc., que puedan aparecer entre las diferentes áreas.

Pautas y estrategias generales para las familias.

  • Evitar etiquetas del tipo “genio” o “superdotado”.
  • Aceptarlos como son.
  • Estimularles a que desarrollen todo su potencial cognitivo.
  • Darles libertad de pensamiento y estimular su poder creativo.
  • Proporcionales materiales en las facetas de su interés.
  • Participar de sus inquietudes y compartirlas, animándolos a resolver sus problemas sin temor al fracaso y ayudarlos en la planificación de sus proyectos y tareas.
  • Hacerlos partícipes de las tareas y quehaceres del hogar al igual que cualquier otro miembro de la familia.
  • Fomentar su autonomía orientándolos sobre el modo de encontrar respuestas.
  • Ocupar su tiempo libre con actividades variadas.
  • Estimular el aburrimiento como una forma para crear.
  • Apoyarles emocionalmente.
  • Facilitar la canalización de inquietudes, posibilitando la asistencia a exposiciones, grupos e investigación, actividades socio comunitarias de su interés, etc.
  • Estimular sin forzar y no esperar que destaquen en todo.
  • Fomentar su autonomía orientándolos sobre el modo de encontrar respuestas.
  • Estimular el autoconcepto positivo, conociendo sus fortalezas y sus debilidades.

Recursos y materiales.

A continuación, tal como podéis ver, os mostramos algunos de los materiales para trabajar con menores con ACI. Entre estos materiales encontrareis juegos, recursos, actividades, etc., que ayudan a la estimulación de las diferentes habilidades cognitivas (razonamiento lógico, habilidades visoespaciales, etc.), la creatividad,  el área socio-emocional, autoconcepto, etc.

   

¿Qué es el síndrome de Asperger?

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El Síndrome de Asperger es un trastorno que se incluye dentro de los trastornos del espectro autista (TEA).

El síndrome de Asperger (SA) inicialmente fue descrito por el pediatra austríaco Hans Asperger en 1944, quien lo definió como una ‘psicopatía autística’. Éste describió varones con una inteligencia normal, que mostraban comportamientos extraños, una interacción social cualitativamente alterada sin alteración o retraso del lenguaje y, muchos de ellos, una coordinación motriz pobre. Es a partir de los años ochenta cuando se sugiere el término ‘trastornos del espectro autista’ y el SA se englobó dentro de ellos.

¿En qué consiste el Síndrome de Asperger?

De manera general, el Síndrome de Asperger se encuentra dentro de los llamados “Trastornos del neurodesarrollo”, además, este se encuentra dentro según el DSM-V de los trastornos de espectro autista bajo la denominación sin discapacidad intelectual asociada.

El SA, como hemos comentado se encuentra dentro de los TEA, por lo que comparte las características nucleares del autismo, dificultades en la comunicación social y en la flexibilidad del comportamiento y del pensamiento. Sin embargo, tiene un lenguaje fluido y una capacidad intelectual normal e incluso superior a la media de la población en algunas habilidades.

Características en el SA.

Lenguaje y comunicación social.
  • Puede existir un retraso en el desarrollo del lenguaje.
  • Lenguaje expresivo superficialmente perfecto, (esto es muy notorio en ciertas poblaciones que se tiende a omitir ciertos fonemas y en la que los menores tienden a decir las palabras pronunciando todos los fonemas y vocalizando perfectamente mientras que los familiares no, para lo cual comienzan a decir que “este chico es muy fino hablando”).
  • Prosodia extravagante
  • Alteración en la comprensión
  • Interpretaciones literales de significados implícitos.
  • Hablar en exceso o por el contrario poco
  • Falta de cohesión en la conversación
  • Uso idiosincrásico de palabras
  • Patrones de lenguaje repetitivos.
  • Dificultades en la pragmática del lenguaje, la cual se caracteriza por:
    • No respetar el turno de palabra (reciprocidad en el diálogo). En este sentido se observa como el/la menor asume el papel de hablador exclusivo y prescinde de lo que dice o pretende decir el otro, convirtiéndose en protagonista de la charla. Normalmente su tema de conversación está relacionado con uno de sus tópicos favoritos o también conocidos como centros de interés, presentando dificultad para saber cuándo terminar la conversación.
    • Dificultades en leer los signos no explícitos que se da en la conversación, los cuales sirven para cambiar de temas en las conversaciones, interpretación de comportamientos no verbales que nos hacen hablar de diferentes temas o cambiar de ciertos temas, etc.
    • Tendencia a la interpretación literal, lo cual provoca malinterpretaciones de fragmentos importantes del dialogo.
    • Dificultades en realizar clarificaciones, estas clarificaciones nos ayudan a identificar si el interlocutor está comprendiendo el mensaje que le estamos transmitiendo.
  • Alteración en la prosodia. Esto provoca que los/las menores use unas entonaciones y ritmo del habla no adecuados al contexto, además esto se puede acompañar con el uso de palabras o frases rebuscadas que suelen repetirlas de forma reiterativa.
  • Hiperlexia, es una capacidad para realizar la lectura de manera correcta y formal, mientras que se observa un bajo nivel comprensivo. Esto provoca una disociación entre la destreza para aprender a leer y la comprensión semántica del material escrito.
  • Dificultad para entender la comunicación no verbal (gestos, expresiones faciales, tono de voz, etc.) y los mensajes sutiles que se transmiten a través de este canal.
Ámbito social.
  • Le resulta difícil reconocer y comprender las reglas sociales “no escritas” por lo que, a veces, puede comportarse de manera inadecuada sin darse cuenta.
  • Quiere relacionarse con los demás, pero no sabe cómo hacerlo por lo que, a veces, puede encontrarse solo.
  • Le resulta muy difícil manejarse en situaciones en las que tiene que interactuar con muchas personas a la vez, lo que puede parecer que no quiere relacionarse o integrarse en el grupo.
  • Puede parecer que no expresa sus emociones ni tiene en cuenta las de los demás pero la realidad es que le resulta muy complejo darse cuenta intuitivamente de cuáles son los sentimientos y emociones de otras personas.
  • Encuentra difícil expresar sus propias emociones de una manera convencional por lo que, a veces, puede parecer que reaccionan de manera inadecuada, desproporcionada o “fuera de lugar”.
Ámbito comportamental.
  • Su forma de pensar es rígida y concreta lo que le ayuda en actividades que requieren atención a detalles y repetición de patrones, pero tiene dificultades en tareas que requieren flexibilidad o búsqueda de alternativas para la resolución de problemas.
  • Es fiel a las rutinas que, en ocasiones, sigue de manera rígida y repetitiva.
  • Las rutinas le proporcionan seguridad y pautas concretas de actuación pero limitan su comportamiento dificultando la adaptación a cambios, situaciones novedosas o poco previsibles.
  • Tiene intereses muy concretos y específicos sobre los que acumula mucha información y dedica mucho tiempo, convirtiéndose, en ocasiones, en fuente principal de conversación y dedicación.
  • Puede ser extremadamente sensible a algunos estímulos del ambiente, resultándole molestos o dolorosos (ruidos, luces, olores, sabores, etc.).

 

¿Qué frecuencia hay del SA en los/las menores?

Desde un punto de vista epidemiológico, la prevalencia del Síndrome de Asperger ha estado históricamente condicionada a los criterios diagnósticos, aunque todos los estudios apuntan una prevalencia aproximada de 2,6-4,8 por cada 1.000 niños/as, siendo más frecuente en varones que en mujeres.

Por otro lado, el síndrome de Asperger parece mostrar una incidencia (números de casos nuevos) claramente superior al autismo, habiéndose señalado frecuencias hasta cinco veces más elevadas. Sin embargo, más de la mitad de los casos alcanzan la edad adulta sin diagnóstico.

¿Cuál es su causa?

La investigación sugiere que los factores que podrían estar relacionados con esta condición pueden ser una combinación de variables genéticas y ambientales. Por un lado, hay una relación genético-familiar de este trastorno. Así, al estudiar a niños con este síndrome, se ha observado que un 2-11% de padres también lo padecían. Por otra parte, no sólo los factores genéticos están involucrados, sino también numerosos factores ambientales; hasta el 60% de los niños con Asperger presentan factores remarcables en el período neonatal.

 

¿Qué características presenta en la edad temprana?

El SA, se manifiesta durante los primeros años de vida y de forma distinta en cada persona, ya que tal como se ha comentado anteriormente cada menor es único. Sin embargo, se observan dificultades comunes que puedan afectar a diferentes habilidades en cada menor. Entre las dificultades que se manifiestan desde los primeros años de vida, encontramos dificultades en la competencia para tener relaciones sociales satisfactorias, alteraciones en la comunicación, inflexibilidad cognitiva, rangos de intereses restringidos, rutinas repetitivas y rituales.

Por lo tanto, el objetivo de la atención temprana es promover un desarrollo óptimo y reducir los efectos de las dificultades que presenten y compensar las necesidades a nivel social, cognitivo, afectivo, comunicativo y conductual y que son tan importantes para su vida diaria.

 

¿Y qué pasa cuando llegan a la edad adulta?

Las dificultades, retos y necesidades que las personas con síndrome de Asperger pueden presentar varían, como ocurre con todas las personas, en cada momento del ciclo vital. Cuando se alcanza la edad adulta es imprescindible prestar una atención específica a los siguientes aspectos:

Principales dificultades que pueden darse en la vida adulta

  • Dificultades de relación social, problemas para tener amigos o profundizar en las relaciones, poco éxito en sus intentos de entablar amistad.
  • Dificultades para el trabajo en equipo, para comprender el mundo mental de los otros y el propio, incapacidad para entender claves sociales que le ayuden a regular su conducta.
  • Problemas para detectar emociones y sentimientos ajenos y dificultad para expresar los suyos propios.
  • Rituales o estereotipias motoras que se desencadenan en situaciones concretas y escapan a su control.
  • Autoestima y autoconcepto ambiguos que pueden ir acompañados de sentimientos de superioridad o bien de ideas excesivamente negativas centradas en el desconocimiento de sus capacidades.
  • Incapacidad para planificar y organizar su futuro en base a proyectos realistas.
  • Ansiedad y depresión.
  • Problemas para tomar decisiones.
  • Dificultades para manejar relaciones de pareja.
  • Dificultades atencionales que se pueden reflejar en el entorno laboral.
  • Problemas en las entrevistas de trabajo.

Cualidades y aspectos positivos de los adultos Asperger

  • A pesar de sus problemas, son capaces de generar estrategias alternativas para manejarse en el mundo social.
  • Suelen ser muy nobles y dicen en cada momento lo que piensan.
  • Cuando su trabajo se ajusta a sus intereses y tiene poca demanda social suelen tener éxito profesional.
  • Reclaman independencia económica y social.
  • Suelen ser perfeccionistas a la hora de realizar cualquier tarea.
  • Son capaces de almacenar grandes cantidades de información, sobre todo de sus intereses.
  • Suelen ser más eficientes en trabajos técnicos (informática, fotografía, matemáticas, administración, etc.)
  • Cuando las metas están bien definidas suelen ser persistentes en la consecución de sus objetivos.

¿Cómo evaluamos?

Como en cualquier otro trastorno del neurodesarrollo, la evaluación de un niño con un posible SA debe incluir una historia clínica completa, así como una evaluación neuropsicológica acorde. Habrá que recoger información de la familia y del propio paciente, información de la escuela y de su entorno, y anotar detalladamente cualquier antecedente personal o familiar.

De manera general, al menor se le pasaran pruebas específicas destinadas por un lado a conocer el funcionamiento cognitivo del menor; mientras que, por otro lado, se procederá a pasar cuestionarios o test informativos sobre el comportamiento de los menores a los familiares y/o profesores implicados en la educación del/la menor.

 Tratamiento

El tratamiento del SA debe ser individualizado y multimodal, y recoger un abordaje psicoeducativo dirigido al propio paciente y a la familia, así como intervenciones psicofarmacológicas adecuadas.

Médicamente no existe un fármaco específico para ningún trastorno generalizado del desarrollo, pero más del 50% de los casos se van a beneficiar de diferentes psicofármacos a la hora de aliviar síntomas muy específicos, (ej. La hiperactividad).

Por otro lado, la intervención de los/las menores, se encuentra mediado por profesionales como psicólogos y logopedas, los cuales trabajaran sobre los síntomas que anteriormente hemos comentado, fomentando un desarrollo adecuado de las diferentes áreas para que los menores puedan tener un desarrollo óptimo para las actividades de la vida diaria. Además, entre las funciones del psicólogo está la labor de orientar y acompañar a los familiares en el

No obstante, algunas de las herramientas que podemos utilizar con menores con SA, pueden ser las siguientes:

  • Expresarnos con un lenguaje simple, a un nivel que puedan entender.
  • Cuando le demos algún mensaje que deban recordar, confirmar que nos han entendido con preguntas como ¿Qué tienes que hacer? ¿Qué he pedido que hagas? Y ver si ha comprendido lo que le hemos pedido.
  • Reforzar el contacto ocular, buscando con nuestra mirada o incluso diciéndoselo, así como reforzar con alabanzas cuando redirija la mirada de manera espontánea.
  • Proporcionar reforzamiento positivo con alabanzas para cualquier logro, sobre todo cuando se observe un cambio positivo o cuando realice cualquier conducta social de manera espontánea.
  • Proporcionar un tiempo limitado para los «intereses especiales» a fracciones diarias de tiempo siempre que sea posible.
  • Practicar habilidades sociales como saludar, iniciar una conversación, esperar turnos, etc., en la mayor cantidad posible de actividades tanto en los juegos como en el hogar.
  • Prepararlos de antemano para cualquier cambio y proporcionarles índices de alerta cuando deseamos que termine una tarea. Ej.: «Cuando termines de colorear esto, saldremos de compras».
  • Intentar introducir una cierta flexibilidad en su rutina. Si aprenden temprano que las cosas cambian y, a menudo sin aviso, eso puede ayudar.
  • Intentar identificar las emociones intensas como de ira, enfado, rabia, etc., ayudándole a conocer cuales son los «disparadores de la tensión», y utilizando estrategias como actividades alternativas que le hagan bajar esos estados emocionales.
  • Las promesas y las amenazas que hacemos deberán ser respetadas, así que trate de no hacerlas a la ligera.
  • Enseñar la diferencia entre los lugares privados y públicos y las acciones, de modo que él pueda desarrollar estrategias para hacer frente a reglas sociales complejas más adelante en su vida.
  • Debemos recordar que ellos son niños/as como el resto. Ellos tienen sus propias personalidades, capacidades, tienen gustos y aversiones, sólo necesitan ayuda, paciencia y comprensión de quienes les rodean.

Como ya hemos comentado en varias ocasiones, cada niño/a tiene su propia personalidad, capacidad, gustos, aversiones, etc., por lo que el tratamiento para las dificultades que presenten variará en función de cada menor, adaptando este a sus intereses.

Por esto, desde Montilla Bono nos ofrecemos a vuestra entera disposición para tratar y ayudar a niños y jóvenes, y a su entorno, que tengan SA, ayudándoles a mejorar su día a día y a integrarse e interaccionar en su entorno más cercano. No dudéis en contactar con nosotros para más información.

HIDROCEFALIA CONGÉNITA Y ADQUIRIDA EN NIÑOS PEQUEÑOS

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La hidrocefalia se conoce como la acumulación de una cantidad excesiva de líquido cefalorraquídeo en el cerebro. Normalmente, este fluido protege y amortigua el cerebro. Sin embargo, demasiado líquido ejerce una presión dañina para el cerebro.

Para conocer un poco más, el líquido cefalorraquídeo es un líquido que se encuentra dentro del cerebro, más concretamente un lugar conocido como los ventrículos que se encuentran en el interior del cerebro y son unas zonas huecas por donde pasa dicho líquido,  y de la medula espinal. Su función es la de protegernos y amortiguar lesiones en el cerebro y en la medula espinal. Además, es el encargado de eliminar los desechos y de llevar nutrientes al sistema nervioso central.

Por lo tanto, un exceso de este líquido, el líquido cefalorraquídeo, en los ventrículos, puede ser producido por una obstrucción de este. El problema más frecuente es una obstrucción parcial del flujo normal del líquido cefalorraquídeo, ya sea de un ventrículo a otro o desde los ventrículos a otros espacios que rodean al cerebro. Esta obstrucción puede ser producida por:

  • Una mala absorción: El problema que existe con los mecanismos que le permiten a los vasos sanguíneos absorber el líquido cefalorraquídeo es menos frecuente. Por lo general esto se relaciona con la inflamación de los tejidos cerebrales por una enfermedad o lesión.
  • Por una producción excesiva: Rara vez, el líquido cefalorraquídeo se produce a una velocidad mayor que la velocidad de absorción.

Por lo tanto, la hidrocefalia puede ser dada de dos formas:

  • Se puede por un lado, nacer con hidrocefalia, lo que se llama hidrocefalia congénita. Esta puede ser reconocida entre la semana 18 y 20 de la etapa de gestación. Entre algunas de sus causas esta:
  • Disminución del diámetro en el acueducto en la etapa embrionaria.
  • Fallas en el tubo neural.
  • Tumoración congénita.
  • Malformación en la etapa embrionaria.
  • Espina bífida: ocurre cuando la médula espinal de un bebé no se desarrolla por completo
  • Infecciones durante el embarazo
  • Complicaciones de la prematuridad (nacer antes de tiempo)
  • Desarrollarla más adelante, lo que se llama hidrocefalia adquirida. Algunas de las causas pueden ser:
  • Estenosis del acueducto: ocurre cuando se obstruye la circulación del líquido cefalorraquídeo entre los ventrículos cerebrales.
  • Hemorragias cerebrales (por accidentes cerebro-vasculares o lesiones en la cabeza)
  • Un tumor cerebral
  • Infecciones que afectan al cerebro

¿Cómo se diagnostica la hidrocefalia?

Los médicos diagnostican las hidrocefalias:

  • Haciendo preguntas sobre los síntomas de sus pacientes
  • Realizando una exploración de los síntomas a sus pacientes
  • Mediante pruebas de diagnóstico como una tomografía computarizada (TC), o una resonancia magnética (RM).

¿Cuáles son los signos y los síntomas que pueden aparecer en la hidrocefalia?

Entre los signos y los síntomas de la hidrocefalia en los bebés, se incluyen los siguientes:

  • inquietud o irritabilidad
  • cansancio
  • falta de apetito
  • vómitos
  • ojos orientados hacia abajo (o «en puesta de sol»)
  • crecimiento más lento de lo normal

Los bebés menores de un año siguen teniendo las fontanelas abiertas porque los huesos del cráneo no les han crecido por completo. En estos bebés, la hidrocefalia suele hacer que se les abomben las fontanelas, lo que hace que les aumente el tamaño de la cabeza y que se vean venas grandes en sus cueros cabelludos.

Por otro lado, los síntomas que encontramos en niños y niñas mayores son:

  • Diplopia (visión doble).
  • Espasticidad muscular.
  • Función mental alterada.
  • Retraso en el desarrollo y crecimiento lento.
  • Dificultad para la alimentación.
  • Pérdida del control vesical (incontinencia urinaria).
  • Dolor de cabeza.
  • Vómitos.
  • Pérdida de la coordinación y problemas para caminar y para mantener el equilibrio.
  • Llanto breve, chillón y agudo.
  • Cambios en la personalidad, la memoria y la capacidad para razonar o pensar.
  • Cambios en la apariencia facial y espaciamiento de los ojos.
  • Estrabismo o movimientos oculares incontrolables.
  • Papiledema (hinchazón del disco óptico).

¿Cómo se trata la hidrocefalia?

El tratamiento variará en función de la edad del niño y de cuál sea la causa de la hidrocefalia.

El tratamiento puede incluir uno de los siguientes dos tipos de operaciones:

  • Cirugía de derivación ventrículo-peritoneal: los médicos colocan un tubito que va desde los ventrículos cerebrales hasta la cavidad peritoneal (el espacio que hay dentro del abdomen donde residen el estómago y los intestinos). El tubito queda completamente dentro del cuerpo, justo debajo de la piel. Después de llegar hasta el abdomen, el líquido cefalorraquídeo es absorbido por el torrente sanguíneo.
  • Ventriculostomía endoscópica del tercer ventrículo: el drenaje del líquido cefalorraquídeo se lleva a cabo a través de un diminuto orifico que se practica en el fondo del tercer ventrículo. Este líquido es absorbido por el torrente sanguíneo.

Intervención en menores con Hidrocefalia

Es importante la intervención temprana para prevenir dificultades en los diferentes ámbitos de su vida (social, familiar, del aprendizaje, a nivel motor, etc.). Es por esto, que es importante realizar una programación individual realizada de forma interdisciplinar: psicólogo, logopedas, fisioterapeutas, terapeutas ocupacionales, así como el equipo docente y aquellos profesionales que intervengan en la educación y salud del niño. Dicha programación debe tener en cuenta el análisis de tareas y la reducción de las demandas, de manera que se dividan en actividades que puedan ser alcanzadas por el niño, dándole un sentimiento de realización y éxito en lugar de fracaso y derrota, es decir, se debe hacer hincapié en la motivación ya que sin ella no surgirá el aprendizaje.

La intervención de estos niños en los primeros años de vida consistirá en trabajar en las dificultades que presente el menor en cuestión  y prevenir las alteraciones (motoras, cognitivas y de lenguaje) que pueda presentar mientras se produce el tratamiento eficaz que ayude a eliminar la hidrocefalia así como de las secuelas permanentes que puedan quedar.

A continuación, se detallan algunas de las dificultades que puedan aparecer en el desarrollo de los niñ@s que sufren hidrocefalia.

PSICOLOGÍA.

Desde el área de psicología, se pretende trabajar las siguientes dificultades que pueden aparecer en las diferentes áreas, cognitiva, social, emocional y familiar.

Desde el área cognitiva, encontramos que algunas las dificultades que se puedan encontrar son:

  • Atención: lo cual se manifiesta con dispersión ante las tareas, dificultades para mantener la concentración en las tareas, etc.
  • Memoria: se puede ver alterado diferentes procesos de la memoria, entre los que podemos encontrar una dificultad para almacenar la información para posteriormente ser recordada, lo cual hace necesario que la información sea presentada durante un número mayor de veces.
  • Percepción. En relación a las habilidades perceptivas se puede encontrar algunas de las siguientes alteraciones:
    • Dificultades en el juicio visual, donde se observan dificultades para juzgar la distancia y la dirección
    • Discriminación de figuras planas: encuentran dificultades a la hora de separar información relevante de un fondo, por ejemplo al colorear, lo que provoca dificultades para interpretar imágenes.
    • Orientación espacial: suelen tener problemas para diferenciar derecha e izquierda, arriba y abajo, adelante y atrás, así como el tamaño la distancia, la posición o la cantidad.
    • Alteración de las capacidades visuo-constructivas.
  • Funciones superiores. Entre las funciones superiores encontramos el razonamiento, la lógica, la planificación, la organización, la flexibilidad cognitiva, el control inhibitorio, etc. Algunas de las dificultades que se pueden observar son:
    • Dificultades para organizar una secuencia de movimientos o hechos.
    • Preservación: repiten la misma información una y otra vez y se mantienen en el mismo tópico.
    • Pobres habilidades de razonamiento abstracto: no sólo se notan en las actividades académicas sino también en las habilidades sociales al no entender algunas expresiones.
    • Pobre capacidad de organización.
    • Dificultades para seguir instrucciones.
    • No integran e interpretar bien la información que reciben.
    • Tienden a prestar atención a cada detalle en lugar de combinar la información en un todo más significativo. Por ello, tratan de aferrarse a hábitos y rutinas cotidianas para estructurar mejor su día a día.
    • Dificultades para manipular la información adquirida.
  • Velocidad de procesamiento: puede observarse un enlentecimiento en el proceso de la información, lo cual puede observarse también a nivel motor, donde puede aparecer una lentitud psicomotora.

A nivel social, algunas de las dificultades que se pueden observar dificultades para la compresión del lenguaje complejo, la entonación, ecolalia, la falta de entendimiento del lenguaje facial y corporal, no entienden la distancia y el espacio que se debe guardar en las relaciones con otras personas (en ocasiones se acercan demasiado, enfrentado las caras para hablar y, otras veces, se sitúan demasiado lejos) entre otros, pero todas estas habilidades se verán alteradas según cada paciente y el caso en cuestión.

Con respecto a los problemas emocionales, como consecuencia de las pobres habilidades sociales, estos/as niños/as suelen tener pocos amigos y una gran dificultad para interactuar con sus compañeros/as, por este motivo, pueden desarrollar depresión, trastornos de ansiedad, aislamiento social, así como interacción sólo con adultos e ira, que, a veces, ocasiona estallidos de violencia.

En el ámbito escolar se pueden encontrar:

Dificultades en el aprendizaje: los que padecen una o varias de las siguientes condiciones: problemas visuales u oculares, dificultades motoras en el movimiento de la mano y los que tienen un historial de, al menos, un ataque epiléptico; presentan mayor probabilidad de presentar dificultades en el aprendizaje. Estos factores, además de las interrupciones añadidas a la rutina diaria, debido a las frecuentes visitas médicas, predisponen a estos niños y niñas a tener problemas en la escuela y en situaciones sociales.

Entre las dificultades que más se puedan dar en el ámbito escolar encontramos mayores problemas cuando comienzan las matemáticas más abstractas, como el álgebra, debido a la pobreza de habilidad para el razonamiento abstracto y la geometría, por la dificultad para la orientación espacial.

LOGOPEDIA

Desde esta área, se intenta que el menor desarrolle unas habilidades de comunicación y lenguaje favorables para fomentar la interacción con las personas de su alrededor. Entre las dificultades que podemos encontrar están:

  • Ecolalia: repiten lo que dice otra persona en vez de producir una respuesta apropiada.
  • Comunicación hiperverbal o “síndrome de fiesta social”: el/la niño/a parece que nunca deja de hablar y cuando el contenido es analizado resulta superficial o inapropiado para la situación.
  • Problemas de entendimiento: dificultad para contestar o responder apropiadamente a preguntas estructuradas.
  • Dificultades en la articulación, lo cual puede dificultar el entendimiento.
  • Alteración en la fluidez verbal.

FISIOTERAPIA.

Desde el área de fisioterapia, se trabajan todos los problemas motores que se pueden dar desde el nacimiento, si es congénita, así como desde el inicio, si es adquirida. Entre las dificultades que podemos encontrar, podemos diferenciar dos áreas:

  • Habilidades motoras finas: muchos /as niños/as con hidrocefalia tienen problemas con la coordinación psicomotora por lo que presentan dificultades a la hora de cortar con las tijeras, la escritura suele ser lenta, de mayor tamaño que otros niños de su edad, con espacios desiguales entre letras, palabras y líneas y con una producción menor.
  • Habilidades motoras gruesas: tales como una marcha con tendencia a la anteropulsión, dificultada para mantener el equilibrio, presencia de una marcha caracterizada por pasos cortos, un aumento en la base de sustentación, dificultades posturales, caídas frecuentes, etc.

¿cómo pueden ayudar los padres?

Su hijo necesita su apoyo. El tratamiento de la hidrocefalia es eficaz en muchos niños. Desde Montilla Bono nos ofrecemos a acompañar a vuestro hija o hijo, tratando las alteraciones y trastornos que se presentan en la evolución de la hidrocefalia hasta su mejoría evitando problemas en el desarrollo posterior del niño. Nuestro equipo de psicólogas, logopedas y fisioterapeuta trabajarán las dificultades que puedan presentar vuestros hijos de la manera más eficaz posible.

 

Bibliografía.

 

Castro Castillo, J. B., y Paz Nicolalde, L. C. (2019). Hidrocefalia en niños (Doctoral dissertation, Universidad de Guayaquil. Facultad de Ciencias Médicas. Carrera de Medicina).

Recuperado en: https://medlineplus.gov/

Recuperado en: https://kidshealth.org/

Recuperado en: https://www.mayoclinic.org/

Recuperado en: https://www.researchgate.net/profile/Emilio_Titos4/publication/276997485_Estudio_de_las_caracteristicas_basicas_de_la_hidrocefalia_en_la_infancia_y_adolescencia/links/555cc6f108ae8c0cab2a66eb/Estudio-de-las-caracteristicas-basicas-de-la-hidrocefalia-en-la-infancia-y-adolescencia.pdf#page=48

Conoce más sobre el TDAH

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Hoy hablaremos de uno de los trastornos del neurodesarrollo más frecuentes en la infancia como es el Trastorno por déficit de Atención con Hiperactividad o más conocido como TDAH. Además de ser uno de los mas prevalentes, es un trastorno que, dada su alta incidencia en los menores, preocupa mucho a los padres y madres que a sus hijos le diagnostican este trastorno. Es por esto, que en esta publicación os vamos a hablar sobre este, para que podáis conocer más sobre él.

¿Qué es el TDAH?

El trastorno por déficit de atención con hiperactividad (TDAH) es un trastorno del neurodesarrollo de carácter neurobiológico originado en la infancia y que afecta a lo largo de la vida.

¡Importante! Se considera que mas del 80% de los niños diagnosticados de TDAH continuarán presentando problemas en la adolescencia, y entre el 30-65% en la edad adulta.

Curiosidad: es un trastorno mas frecuente en niños que en niñas, con cifras de 4 frente a 1.

Existen tres subtipos de TDAH, según el DSM-V, con el cual se observan si cumplen los siguientes criterios para su diagnóstico:

TDAH con predominancia la falta de atención: en la cual el síntoma predominante es una falta de atención, pero no de hiperactividad/impulsividad. Para presentar este subtipo, tiene que aparecer seis o más síntomas de los siguientes durante los últimos 6 meses afectando a sus actividades sociales y académicas/laborales:

    1. A menudo no logra prestar adecuada atención a los detalles o comete errores por descuido en las actividades escolares, en el trabajo o en otras actividades.
    2. A menudo tiene problemas para mantener la atención en tareas o actividades recreativas.
    3. A menudo parece que no escucha cuando se le habla directamente.
    4. A menudo no cumple las instrucciones y no logra completar las actividades escolares, las tareas del hogar o las responsabilidades del lugar de trabajo (p. ej., pierde la concentración, se desvía).
    5. A menudo tiene problemas para organizar tareas y actividades.
    6. A menudo evita, le disgustan o se niega a hacer tareas que requieren realizar un esfuerzo mental durante un periodo prolongado (como las actividades o las tareas escolares).
    7. A menudo pierde cosas necesarias para las tareas y actividades (p. ej., materiales escolares, lápices, libros, herramientas, llaves, papeles, gafas, etc.).
    8. A menudo se distrae con facilidad.
    9. A menudo se olvida las cosas durante las actividades diarias.

TDAH con predominancia la hiperactividad/impulsividad: donde los síntomas principales son la muestra de una hiperactividad motora y verbal pero no de falta de atención. Para presentar este subtipo, tiene que aparecer seis o más síntomas de los siguientes durante los últimos 6 meses afectando a sus actividades sociales y académicas/laborales:

    1. A menudo se mueve nerviosamente o da golpecitos con las manos o los pies, o se retuerce en el asiento.
    2. A menudo deja su asiento en situaciones en las que se espera que se quede sentado.
    3. A menudo corre o trepa en situaciones en las que no es adecuado (en adolescentes o adultos puede limitarse a una sensación de inquietud).
    4. A menudo no puede jugar o participar en actividades recreativas de manera tranquila.
    5. A menudo se encuentra “en movimiento” y actúa como si “lo impulsara un motor”.
    6. A menudo habla de manera excesiva.
    7. A menudo suelta una respuesta antes de que se termine la pregunta.
    8. A menudo le cuesta esperar su turno.
    9. A menudo interrumpe a otros o se entromete (p. ej., se mete en conversaciones o juegos).

Tipo Combinado: donde se presentan los seis o más síntomas de falta de atención y también seis o más síntomas de hiperactividad/ impulsividad, durante al menos los últimos 6 meses afectando a sus actividades sociales y académicas/laborales.

Además, se deben cumplir las siguientes condiciones:

  • Varios de los síntomas de falta de atención o hiperactividad/impulsividad se presentaron antes de los 12 años de edad.
  • Los síntomas se presentan en dos o más contextos (como en el hogar, la escuela o el trabajo; con amigos o familiares; en otras actividades).
  • Hay indicios claros de que los síntomas interfieren con el funcionamiento social, escolar y laboral, o que reducen su calidad.
  • Los síntomas no tienen una explicación mejor si se los asocia a otro trastorno mental (como trastorno de ansiedad, trastorno de la personalidad).

¿Cómo se diagnostica el TDAH?

El diagnóstico del TDAH, se realiza a través del cumplimiento de los criterios establecidos por el manual diagnóstico y estadístico DSM-V. Este estándar de diagnóstico ayuda a garantizar que el diagnóstico y tratamiento de las personas con TDAH se realice de manera correcta.

Además, junto a esos criterios diagnósticos, se realiza una exploración de las siguientes áreas para clarificar el posible diagnóstico:

  • Valoración cognitiva del menor, donde se le realiza una serie de pruebas cognitivas que indiquen las funciones cognitivas afectadas (ej. Atención, funciones ejecutivas, memoria, etc.).
  • Valoración del comportamiento del menor tanto en casa como en el ámbito escolar. Donde a través de cuestionarios, los padres y tutores implicados en la educación del menor, informan sobre los comportamientos presentes en este.

Tratamiento.

El tratamiento del TDAH debería ser multimodal e individualizado, teniendo en cuenta al paciente y a su familia.

El objetivo del tratamiento multimodal es disminuir los síntomas al mismo tiempo que se reducen las complicaciones derivadas del trastorno y el impacto negativo que puede tener en la vida de los pacientes y de su entorno. Es por eso que el también se conoce como tratamiento combinado, ya que requiere de la implicación de diferentes profesionales.

El tratamiento multimodal o combinado del TDAH engloba:

  • Tratamiento farmacológico: siendo el método más efectivo para reducir los síntomas del TDAH (déficit de atención, hiperactividad e impulsividad).
  • Tratamiento psicológico: tanto terapia cognitivo conductual como intervención neuropsicológica, lo cual ayuda a la mejoría de las funciones cognitivas (procesos atencionales, funciones ejecutivas, memoria, percepción, habilidades sociales, etc.), así como a nivel comportamental.
  • Tratamiento psicoeducativo (padres y profesores): lo cual ha demostrado que educar al paciente y a la familia sobre el trastorno, adaptar el entorno a las necesidades de cada persona y mejorar las habilidades de abordaje de los pacientes, padres y educadores, pueden ayudar a obtener buenos resultados en el tratamiento del TDAH.

 

Tratamiento farmacológico.

Los medicamentos recomendados para el TDAH, ofrecen las siguientes evidencias y reafirman su efectividad en la reducción de la hiperactividad y la impulsividad, así como en la mejora de la atención.

Los principales medicamentos se pueden englobar en medicamentos estimulantes y no estimulantes. Además, cada grupo tiene un mecanismo de acción cerebral diferente.

El grupo de estimulantes tienen los siguientes principios activos:

  • El Metilfenidato: donde encontramos los fármacos conocidos como el Rubifen®, Medicebran®, Concerta®, Medikinet®, Equasym®, etc.
  • Las anfetaminas y derivados: donde encontramos fármacos como el Elvanse®, etc.

Los tipos de medicamentos no estimulantes, se recomiendan después de haber probado con los estimulantes y cuando estos no son efectivos o tienen efectos secundarios o bien por la existencia de enfermedades. Estos medicamentos son:

  • La atomoxetina (Strattera® y otros).
  • La fuanfacina de liberación prolongada (Intuniv®).
  • La clonidina de liberación prolongada (Katapresan® y otros).

La medicación suaviza el trastorno y palia las dificultades que los niños con TDAH presentan, mejorando y normalizando su vida, pero no curan el trastorno por lo que es importante un seguimiento, evaluación y reajuste de la medicación, así como la combinación con el tratamiento psicológico.

Tratamiento psicológico.

¿Qué papel juega el psicólogo en el TDAH?

La intervención psicológica resulta imprescindible de cara a aportar las estrategias conductuales y cognitivas necesarias para su correcto abordaje por parte de la familia, del entorno escolar y del propio niño.

El tratamiento psicológico tiene los siguientes enfoques:

  • Familia: donde se realiza un seguimiento y orientación. Sesiones de asesoramiento y pautas. Escuelas de padres. Grupos de terapia familiar. Ayuda mutual. Charlas. Talleres.
  • Niño o adolescente: tratamiento individual. Grupos de autocontrol y habilidades sociales. Grupos de pedagogía terapéutica de atención temprana. Resolución de problemas. Tratamientos de autoayuda. Intervención cognitivo-conductual.

De manera general los objetivos perseguidos en el tratamiento psicológico son:

  • Cambiar los precedentes y las consecuencias de los comportamientos inapropiados para modificar éstos.
  • Establecer reglas claras y consistentes, lo que da oportunidad para predecir las consecuencias, dando oportunidad a corregir los comportamientos inadecuados.
  • Incrementar las oportunidades de éxito en sus actividades y disminuir las situaciones de fracaso.
  • Darle valor y utilidad a las recompensas extrínsecas e intrínsecas.
  • Desarrollar el autoconocimiento: conocer más sobre el propio desarrollo y los aspectos de la persona.
  • Abordar los aspectos problemáticos y que generan malestar en la persona.
  • Descubrir las potencialidades y posibilidades de la persona.
  • Desarrollar competencias a través de métodos de entrenamiento.
  • Identificar aquellos factores (internos y externos) que le generan malestar y aprender a evitarlos y/o afrontarlos.

Con respecto a la intervención psicológica en los niños y adolescentes con TDAH, se incluyen las siguientes áreas y objetivos presentadas a continuación:

  1. Abordaje Psico-educativo:
  • Explicación del TDAH al afectado y a los progenitores.
  • Posibles problemas o riesgos asociados al trastorno
  • Las diferentes vías de intervención y tratamiento que existen.
  • Aceptación activa del diagnóstico por parte del afectado
  • Acuerdos de compromiso y cumplimiento terapéutico
  1. Terapia cognitivo-conductual:
  • Desarrollo y orientación personal
  • Resolución de conflictos
  • Entrenamiento en auto-instrucciones
  • Organización y planificación de la conducta en función de objetivos y metas.
  • Autorregulación emocional
  • Entrenamiento en habilidades y estrategias internas
  • El lenguaje interno o las autoinstrucciones son las que facilitan esta interiorización de las reglas e instrucciones, ya que fomentan el pensamiento organizado y reflexivo.
  • Técnicas de resolución de problemas, las cuales tienen como objetivo que el sujeto interiorice pautas de actuación generalizables a distintas situaciones con el fin de alcanzar los objetivos propuestos.
  1. Terapia de modificación de conducta:
  • Normas y limites
  • Entrenamientos en hábitos positivos
  • Modificación de conductas disruptivas y problemas de conducta
  • Entrenamiento en conductas positivas
  • Economía de fichas
  • Técnica de contrato de contingencias
  • Técnicas de extinción
  1. Entrenamiento en habilidades sociales:
  • Autoestima, comunicación emocional, etc.
  • Entrenamiento asertivo
  • Reglas de sociabilización
  • Entrenamiento en conductas prosociales
  • Habilidades de competencia social
  1. Técnicas de relajación y control del estrés y la ansiedad:
  • Relajación y respiración
  • Expresión corporal
  • Realización de actividades externas como actividades deportivas, hobbies, actividades socio-culturales
  • Psicomotricidad

 

Es por todo esto que, ante un diagnóstico de TDAH, no debemos perder la esperanza. En Montilla Bono tenemos un equipo de psicólogas expertas en el tratamiento de niños y adolescentes con este trastorno dispuestas a ayudarte si te ves ante esta situación. ¡No dudes en ponerte en contacto con nosotros!

 

 

Bibliografía.

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