Autor: Asociación Montilla Bono

PARÁLISIS CEREBRAL INFANTIL

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  • ¿Qué es?

“Un grupo de trastornos del desarrollo del movimiento y la postura, causantes de limitación de la actividad, que son atribuidos a una agresión no progresiva sobre un cerebro en desarrollo, en la época fetal o primeros años. El trastorno motor de la PC con frecuencia se acompaña de trastornos sensoriales, cognitivos, de la comunicación, perceptivos y/o de conducta” (Póo, 2008).

  • Características

Las características que presentan las personas con Parálisis Cerebral son muy amplias, pudiendo variar por tanto en cada caso, siendo los más frecuentes (“Mayo Clinic”, 2016):

  • Cambios en el tono de la musculatura entre la hipotonía (falta de tono muscular) y la hipertonía (exceso de tono muscular).
  • Tensión muscular acompañada de desarrollo de reflejos muy pronunciados, lo que se conoce como espasticidad.
  • Rigidez muscular con desarrollo de los reflejos de forma normal.
  • Movimientos incontrolados.
  • Movimientos pausados y de forma ondular sobre todo en las manos, pies y cabeza.
  • Dificultad en el proceso deglutorio, lo que se conoce como disfagia.
  • Retraso en el desarrollo del habla, así como dificultad en dicho hito evolutivo.
  • Dificultad para ejecutar los movimientos de forma precisa.
  • Convulsiones
  • Babeo o sialorrea.
  • Dificultad para desarrollar la marcha.
  • Falta de coordinación de cualquier parte del cuerpo, lo que se conoce como ataxia.
  • Además, la Parálisis Cerebral Infantil puede cursar con discapacidad intelectual.
  • El crecimiento lento o insuficiente dentro del útero.
  • Traumatismos craneoencefálicos.
  • Enfermedades víricas o bacterianas.
  • Aumento excesivo de la bilirrubina.

 

  • Etiología

Las causas que pueden originar Parálisis Cerebral Infantil son diversas, destacando entre ellas (Cayetano et al., 2013).

  • El bajo peso al nacer, siendo de riesgo por debajo de los 1.500 gramos.
  • El nacimiento prematuro.
  • Las causas de origen prenatal, cuyo motivo es desconocido.
  • Los problemas surgidos durante el nacimiento como puede ser la falta de oxígeno al nacer. Esta falta puede ser parcial (hipoxia) o completa (anoxia).

 

  • Tipos de parálisis cerebral infantil

Las clasificaciones son diferentes en función de los aspectos que se tengan en cuenta para las mismas. Según Más (2015) son los siguientes, con las características reflejadas:

 

  • Tipos de Parálisis Cerebral Infantil atendiendo al tono muscular

 

PARÁLISIS CEREBRAL ESPÁSTICA

Ocurre con una frecuencia de entre el 70 y 80% de los casos. Las extremidades alteradas presentan hipertonía. Se encuentran permanentemente contraídas y los músculos antagónicos son débiles. Esto causa disminución de la movilidad, afectando además a las articulaciones. Los reflejos se encuentran muy desarrollados. La lesión se localiza en la motoneurona superior, es decir la que lleva el impulso nervioso desde la corteza cerebral hasta la médula espinal.

PARÁLISIS CEREBRAL DISCINÉTICA

Se da ente el 10 y el 15% de los casos. Los movimientos se repiten de forma continuada, no hay precisión en los mismos y existe falta de coordinación, debido a que se producen contracciones de forma involuntaria de los músculos tanto en reposo como en el momento en el que se pone en marcha el movimiento. Este movimiento involuntario puede ser rápido, discontinuo, y tembloroso, lo que se conoce como distonía; o lento, continuo y más fluctuante, denominado atetosis. En estos casos existe una lesión de los ganglios de la base.

PARÁLISIS CEREBRAL ATÁXICA

Existe inestabilidad en el equilibrio y falta de coordinación. Los movimientos precisos son muy difíciles de terminar. Esto es debido a que hay una lesión en el cerebelo. Es el tipo menos frecuente.

 

  • Tipos de Parálisis Cerebral Infantil atendiendo a la extensión de la lesión

Atendiendo a los miembros que pueden estar afectados, encontramos:

  • MONOPARESIA

Afecta a un solo miembro del cuerpo, que suele ser el brazo.

  • DIPLEJÍA

Afecta a las dos extremidades inferiores.

  • HEMIPLEJÍA

Afecta a las extremidades de un lado del cuerpo solamente.

  • TETRAPARESIA

Afecta a las cuatro extremidades.

 

  • Clasificación atendiendo al grado de afectación

Dependiendo de las limitaciones funcionales en las actividades de la vida diaria, la Parálisis Cerebral Infantil se clasifica en (ASPACE):

  • PARÁLISIS CEREBRAL LEVE

En este caso la enfermedad no limita a la persona en las actividades de la vida diaria, no obstante, existen dificultades físicas y motoras.

  • PARÁLISIS CEREBRAL MODERADA

La persona afectada tiene dificultades para desenvolverse en las actividades de la vida y necesita ayudas técnicas o apoyos.

  • PARÁLISIS CEREBRAL SEVERA

La persona presenta gran limitación para todas las actividades presentes en su vida diaria.

 

  • Tratamientos

La parálisis cerebral no se puede curar, pero la persona podrá llevar una vida plena con la atención adecuada, recibiendo tratamientos que le ayuden a mejorar sus movimientos, le estimulen su desarrollo intelectual, le permitan desarrollar el mejor nivel de comunicación posible y que estimulen su relación social. El tratamiento debe de ser individualizado, en función de la situación en la que se encuentre el niño (edad, afectación motriz, capacidades cognitivas, patología asociada), teniendo en cuenta el entorno familiar, social y escolar.

Existe una variedad de terapias las cuales suponen un papel importante en el tratamiento de la parálisis cerebral, como pueden ser fisioterapia, terapia ocupacional, logopedia, terapias recreativas (hidroterapia, musicoterapia, equinoterapia…), psicología, etc.  En nuestro centro ofrecemos tratamientos en los siguientes servicios:

  • Fisioterapia: es el pilar del tratamiento de la parálisis cerebral. Los programas de fisioterapia usan grupos específicos de ejercicios y actividades tratando de evitar el debilitamiento o el deterioro de los músculos que no se usan (atrofia por desuso) y evitar que los músculos se fijen en una posición rígida y anormal (contractura). Los niños que crecen normalmente estiran sus músculos y tendones cuando corren, caminan y se mueven en sus actividades cotidianas. Esto asegura que sus músculos crezcan a la misma velocidad que sus huesos. Pero en los niños/as con parálisis cerebral, la espasticidad impide que los músculos se estiren, no creciendo lo suficientemente rápido para mantenerse al ritmo de los huesos en crecimiento. La fisioterapia, sola o combinada con aparatos especiales (llamados dispositivos ortóticos), ayuda a prevenir la contractura estirando los músculos espásticos.

 

  • Logopedia: gran parte de los niños/as con parálisis cerebral presentan dificultades en el lenguaje y en otras áreas que intervienen en el proceso de comunicación, como gestos manuales y expresiones faciales, encontrándose además dificultad para participar en el intercambio básico de una conversación normal. Los terapeutas del habla y el lenguaje observan, diagnostican y tratan los trastornos de la comunicación asociados con la parálisis cerebral. Usan un programa de ejercicios para enseñar a los niños y niñas a sobrellevar dificultades específicas de la comunicación. En los casos más graves, en los que no se disponga de la posibilidad de expresarse oralmente se pueden utilizar dispositivos especiales de comunicación (sistemas aumentativos y alternativos de comunicación). Además también intervienen en los problemas con la alimentación facilitando el acto de masticación y deglución.

 

  • Psicología: la atención psicológica es fundamental también en niños con PC, ya que la parálisis cerebral infantil (PC) está asociada a alteraciones en las capacidades visoperceptivas, déficits atencionales y disfunción ejecutiva. Los niños con PC y déficits cognitivos se pueden beneficiar de la estimulación cognitiva para mejorar su calidad de vida.

 

  • Referencias Bibliográficas

Cayetano Menéndez, M. J. , Moraleda Barreno E. & Romero López, M. J., & (2013). La parálisis cerebral como una condición dinámica del cerebro: un estudio secuencial del desarrollo de los niños de hasta 6 años de edad. Universitas Psychologica 12 (1), 119-127.

Confederación ASPACE. Recuperado de https://aspace.org/tipos-de-paralisis-cerebral

Descubriendo la parálisis cerebral. Confederación ASPACE. Recuperado de https://aspace.org/assets/uploads/publicaciones/726a6-descubriendo-p.-cerebral.pdf

Más, M. J. (2015). Neuronas en crecimiento. Comprender el neurodesarrollo y los problemas neurológicos infantiles. Recuperado de https://neuropediatra.org/2015/03/04/tipos-de-paralisis-cerebral-infantil/

Mayo Clinic. (2016).  Parálisis Cerebral Infantil. Recuperado de: https://www.mayoclinic.org/es-es/diseases-conditions/cerebral-palsy/symptoms-causes/syc-20353999

Muriel, V., Ensenyat, A., García-Molina, A., Aparicio-López, C. y Roig-Rovira (2014). Déficits cognitivos y abordajes terapéuticos en parálisis cerebral infantil. Acción Psicológica, 11(1), 107-120.

Póo, P (2008).  Parálisis Cerebral Infantil. Asociación Española de Pediatría, 36, pp.271-277.

Daño Cerebral Adquirido (DCA)

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Hoy día 26 de octubre es el día nacional del Daño Cerebral Adquirido. Es por eso que queremos informaros sobre las características del mismo, así como, las principales secuelas y ámbitos de rehabilitación actuales.

 ¿Qué es el DCA?


El Daño Cerebral Adquirido (DCA) (o también conocido como Daño cerebral Sobrevenido, DCS) se caracteriza por ser una lesión repentina en el cerebro. Esta afectación suele tener una aparición brusca y presentar un conjunto variado de síntomas. Estos síntomas, aparecerán según el área del cerebro lesionada, así como la gravedad que haya provocado el daño.

Para conocer un poco más…En el ámbito médico, la gravedad suele ser medida con la Escala de coma de Glasgow (GCS), la cual indica la severidad del daño cerebral y la situación del coma, con los siguientes parámetros:

  • Apertura de ojos (desde ausenta a espontánea)
  • Respuesta verbal (desde ninguna a orientado)
  • Respuesta motora (desde ausente a obedece)

La puntuación de la escala va desde 3 puntos hasta 15 puntos, y según la puntuación será calificado como grave (inferior o igual a 8 puntos); moderado (puntuaciones entre 9 y 12 puntos) y leve (con puntuaciones de 13 a 15 puntos).

 

¿Cuáles suelen ser las principales causas del DCA?


Según la frecuencia con la que aparecen, hay dos grandes causas del DCA como son los accidentes cerebrovasculares (ACV) y el traumatismo craneoencefálico, (TCE) pero además existen otras causas como son las anoxias, tumores cerebrales, infecciones, etc. Para conocer un poco más, a continuación, hablaremos de las principales características de las dos primeras causas de DCA:

  • Accidentes cerebro vasculares (ACV).

Los accidentes cerebro vasculares, se caracterizan por una aparición repentina de signos clínicos de una alteración focal (localizada), aunque en ocasiones puede ser global, del funcionamiento del cerebro, debido a una alteración del flujo sanguíneo. De manera general, los ACV se pueden agrupar en dos grupos:

  • De origen isquémico: suelen ser los más frecuentes. En este caso, suele producirse una interrupción o disminución del aporte sanguíneo a las zonas cerebrales debido a la obstrucción parcial o total de una arteria cerebral.
  • De origen hemorrágico: en estos casos, suele haber un derrame sanguíneo a la zona cerebral donde se ha producido la rotura de la arteria.

¡¡Importante!! Cuando una persona experimente de manera repentina un episodio de disminución de la conciencia, acompañado con la perdida de fuerza o parálisis local o de la mitad del cuerpo y, en ocasiones, pérdida del habla, probablemente esté sufriendo un Accidente Cerebro Vascular (ACV), por lo que es importante llamar urgentemente al médico.

  • Traumatismo craneoencefálico (TCE).

Los traumatismos craneoencefálicos se producen principalmente por una lesión en el cerebro causada por, principalmente, accedentes de tráfico, siendo el 50% de las causas; caídas casuales, accidentes laborales, actividades recreativas, violencia, etc.

 

¿Cómo es la evolución del DCA?


La evolución del DCA, suele ser variable, en función de la gravedad de la lesión cerebral. Las secuelas que se derivan del daño dependerán de las lesiones provocadas, así como del área cerebral afectada.

Como dato importante decir que el 44% de las personas que sobreviven a un ictus desarrollan discapacidad grave por el daño resultante.

Algunas de las secuelas que pueden aparecer, pueden ser:

  • Problemas en el nivel de alerta, tras un Trastorno Craneoencefálico o un Accidente Cardiovascular severo, frecuentemente se produce una pérdida de conciencia o coma. Esta puede variar desde una simple tendencia al sueño hasta una ausencia total de reacción a todo tipo de estímulos. En los casos graves el coma puede durar días o semanas.
  • La cognición, la cual nos ayuda a analizar todo lo que nos rodea. Es la capacidad de aprender, reflexionar o tomar decisiones de acuerdo a un razonamiento. Es, por tanto, la atención, la concentración, la orientación, la memoria… y tiene muchos usos: desde algo sencillo como descifrar un mensaje hasta cosas más complejas como organizar un viaje con tus amigos.

Los problemas de cognición pueden ser transitorios y reversibles, o pueden condicionar la autonomía de la persona de forma permanente. Por ejemplo, si afectan a la orientación espacial la persona afectada tendrá problemas para ubicarse: saber dónde está o hacia dónde se dirige.

  • Comunicación, es normal que la comunicación a través del lenguaje verbal o escrito se vea afectada si se producen lesiones en el hemisferio dominante (por lo general, el izquierdo). Entre otros, se pueden dar algunos de los siguientes problemas:
    • Afasia de predominio sensitivo: dificultad para comprender el lenguaje verbal.
    • Alexia: Incapacidad para leer.
    • Afasia de predominio motor: dificultad para emitir un lenguaje comprensible para quienes le rodean.
    • Anomia: Dificultad para nombrar objetos cotidianos.
    • Disartria: Dificultad para encontrar los puntos de articulación de los diferentes fonemas, por lo que el discurso se vuelve incomprensible.
    • Disfonía: Dificultad con la emisión de la voz.
  • Problemas a nivel motor, las lesiones en las regiones frontales y parietales de los hemisferios cerebrales, así como las lesiones en el tronco cerebral, suelen provocar debilidad en la parte del cuerpo contraria a la del hemisferio cerebral lesionado. Son frecuentes, por ejemplo:
    • Las hemiplejias: parálisis de la mitad del cuerpo.
    • Las hemiparesias: pérdida de fuerza y destreza en la mitad del cuerpo.
    • La espasticidad: que surge por la aparición de un tono muscular anormalmente elevado en algunos grupos musculares.
    • La disfagia: afecta a la deglución, es decir, a los movimientos automáticos que nos permiten tragar sólidos y líquidos.
    • El Control de esfínteres.
    • Cuadros de parálisis de miembros inferiores con conservación de la movilidad en las extremidades superiores. La falta de movilidad en los miembros condiciona pérdida de habilidades muy importantes, y genera un alto nivel de discapacidad.
  • Problemas en las emociones y la personalidad, con frecuencia la persona afectada por un Daño Cerebral Adquirido presenta inestabilidad en las emociones, depresión o pérdida de control sobre la expresión del llanto o la risa. En casos de ictus es especialmente frecuente la aparición de un síndrome depresivo.
  • Problemas en las actividades básicas de la vida diaria: se incluyen el aseo, el vestido, el control de esfínteres y los desplazamientos por transporte público, realización de compras…
  • Problemas en la recepción de la información: Hacemos referencia aquí a los diversos canales por los que los humanos recibimos información. Se incluyen los canales sensoriales (vista, oído, equilibrio, olfato, gusto, propiocepción) y los sensitivos (tacto).

 

Y después del DCA… ¿qué?


Tras sufrir un DCA, lo recomendable es acudir a rehabilitación. Esta rehabilitación es recomendada que sea llevada a cabo por un equipo de profesionales especialistas, en los que la persona reciba una atención individualizada, coordinada e integral. Entre todos los especialistas, encontramos:

  • Del ámbito médico: médico rehabilitador, enfermería, auxiliar de enfermería, etc.
  • Neuropsicología.
  • Logopedia.
  • Fisioterapia.
  • Terapia ocupacional.
  • Trabajador social.
  • Educadores sociales, monitores de ocio, preparadores laborales, técnicos de integración social, etc.

 

¿Cómo y cuando debe ser la rehabilitación del daño cerebral?


El proceso de rehabilitación del Daño Cerebral Adquirido tiene como objetivos:

  • Evaluar las secuelas del daño cerebral y las dificultades que estas provocan.
  • Reeducar y compensar las secuelas del daño cerebral para reducir la discapacidad.
  • Prevenir complicaciones futuras de las secuelas del DCA o de la propia lesión cerebral.
  • Potenciar las habilidades conservadas.
  • Promover la integración social y familiar.

La rehabilitación se debe dar desde el primer momento, desde que el paciente se encuentra en el Hospital en planta. Una vez iniciada, debe tener continuidad y ajustarse a medida que la lesión evolucione. Hasta los dos primeros años después de la lesión, la evolución de los pacientes es positiva, por lo que es fundamental que el trabajo sea continuo en el tiempo. A partir de este momento es importante mantener las terapias de rehabilitación orientadas a preservar la mejoría lograda.

Para obtener más información, pueden acudir a nuestra asociación, la cual cuenta con un equipo multidisciplinar que orientará y abordará la sintomatología de la persona que ha sufrido DCA, así como a los familiares encargados.

 

Bibliografía.


Muñoz Céspedes, J. M., & Tirapu Ustárroz, J. (2001). Capítulo 2: Etiología. En Rehabilitación Neuropsicológica (4.a ed., pp. 37-66). Síntesis.

Castellanos-Pinedo, F., Cid-Gala, M., Duque, P., Ramírez-Moreno, J. M., & Zurdo-Hernández, J. M. (2012). Daño cerebral sobrevenido: propuesta de definición, criterios diagnósticos y clasificación. Rev Neurol54(6), 357-366.

https://fedace.org/dano-cerebral-adquirido.html

http://www.alento.org/

 

Día Internacional de la Tartamudez

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Hoy 22 de octubre, se celebra el Día Internacional de la Tartamudez, pero… ¿sabemos de qué se trata exactamente?

Es habitual que los niños pequeños, entre 2 y 5 años, no tengan una fluidez total en el habla hasta que aprenden a organizar y desarrollar su lenguaje expresivo. Teniendo claro en qué consiste la tartamudez podremos saber hasta qué punto estos problemas de fluidez pueden ser considerados parte de la evolución en el habla.

¿QUÉ ES LA TARTAMUDEZ?

Es un trastorno de la comunicación que se caracteriza por interrupciones involuntarias del habla acompañadas de tensión muscular en cara y cuello, miedo y estrés. En la mayoría de los casos, la tartamudez afecta al menos a algunas actividades cotidianas. Las dificultades de comunicación se dan en toda una variedad de situaciones: en el hogar, en la escuela o en el trabajo… o en situaciones específicas como hablar por teléfono.

¿QUÉ CARACTERÍSTICAS SE OBSERVAN EN LAS PERSONAS CON TARTAMUDEZ?

El habla de las personas con disfemia puede presentar alguna o todas de las siguientes características:

  • Repeticiones de palabras o partes de las palabras.
  • Prolongaciones de los sonidos del habla.
  • Parada o bloqueo total del discurso, cuando la boca está en posición para emitir un sonido, llegando a emitir sólo un sonido parcial o sin emitir sonido alguno.
  • Cambios en la velocidad del habla, volumen o tono.
  • Tensión muscular en los órganos usados para el habla.
  • Alteración de la respiración.

¿CÓMO EVALUAR LA TARTAMUDEZ?

En el caso de los niños pequeños, es importante predecir si existe probabilidad de que los problemas de fluidez continúen, desembocando en  tartamudez. La evaluación debe incluir una  serie de pruebas, observaciones y entrevistas por parte de un logopeda especializado, encaminadas a valorar el riesgo de que el niño siga teniendo dichos problemas. Algunos factores de riesgo que pueden indicar una tartamudez persistente son:

  • Problemas de fluidez del habla en otros miembros de la familia.
  • Problemas de tartamudez durante seis meses o más.
  • Otros trastornos de habla o de lenguaje asociados.

Es importante destacar que pese a que estos problemas persistan en el tiempo o no lo hagan, siempre es necesario consultarlo con un logopeda, y no esperar para atajar las dificultades en la fluidez.

 PAUTAS A SEGUIR POR PARTE DE LOS PADRES (Fernández, A. 2008).

  • No deje que su hijo le vea preocupado por su forma de hablar.
  • Procure no ponerse nervioso y mantenga la calma cuando el niño se bloquee.
  • Espere a que él termine y no le acabe las palabras aunque sepa lo que quiere decir.
  • Háblele despacio, con pausas entre las frases, sin apresurarse.
  • Sea un buen modelo a imitar para él en su forma de hablar.
  • Use un vocabulario sencillo y frases poco complicadas.
  • Procure alargar las primeras sílabas de las palabras al hablarle.
  • Mire al niño cuando le hable.
  • Demuéstrele con su actitud que disfruta hablando con él.
  • No realice demasiadas preguntas directas. Mejor haga comentarios.
  • Intente que sus preguntas no impliquen respuestas largas.
  • No le de recomendaciones como, toma aire, ve despacio, respira, etc.
  • Cometa algún error en su expresión cuando el niño le escucha.
  • No le ponga en situaciones que le presionen ni le metan prisa.
  • Si él quiere hablar en situaciones más tensas, déjele
  • No le llame tartamudo o “tartaja”.
  • No olvide que su hijo es como otros solo que ahora muestra algunas dificultades para hablar.
  • Si le observa frustrado o disgustado por su falta de fluidez, tranquilícele diciéndole que todo el mundo encuentra dificultades para hablar alguna vez y también que él habla fluido en muchas ocasiones.

TRATAMIENTO

Es muy importante realizar una consulta preventiva con un logopeda ya que cuanto más cerca del inicio del síntoma se intervenga, mejor será el resultado. El diagnóstico es de suma importancia. Actualmente, existen métodos de diagnóstico modernos que permiten diferenciar los errores normales de la fluidez, de las expresiones indicadoras del inicio de una tartamudez; a partir del diagnóstico se pueden establecer distintos tipos de tratamiento y/o de intervención: si es necesario intervenir directamente con el niño (intervención directa) o hacerlo a través de sus padres (intervención indirecta), forma que, habitualmente se utiliza en niños pequeños.

Una vez que el logopeda realice una evaluación exhaustiva, se decidirá el tratamiento que mejor  se adapte al niño o adulto. Se pueden enseñar distintas técnicas que ayuden a:

  • Mejorar la fluidez al hablar.
  • Lograr una comunicación eficaz.
  • Participar plenamente en la escuela, el trabajo y actividades sociales.
  • Reducir la tensión para poder aumentar la comodidad y facilidad al hablar.

 

«La Tartamudez no es una discapacidad, sino una capacidad diferente». (J.R. Quintero)

 

REFERENCIAS BILBIOGRÁFICAS

American Speech-Language- Hearing Association (ASHA). Recuperado de: https://www.asha.org/public/speech/disorders/la-tartamudez/#que

Fundación Española de la Tartamudez. Recuperado de: https://www.fundacionttm.org/la-tartamudez/la-historia-de-la-tartamudez/

Fernández, A. (2008). La Tartamudez. Guía para  padres. Fundación Española de la Tartamudez https://www.fundacionttm.org/wp-content/uploads/2015/12/guia_padres.pdf

Comida Benéfica 2019

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Se acerca diciembre y con él nuestra anual comida benéfica. Tendrá Lugar el día 01 del mismo mes, en conmemoración  del «Día Internacional de la Discapacidad» que se celebra el día 03 de diciembre. En ella habrá espacio para distintos actos; entre ellos y el más importante, la participación de nuestros niños en una maravillosa actividad, ya que son los que mueven el motor de este precioso evento. Habrá tiempo para la diversión con actividades como el Bingo Solidario. ¡Anímense a pasar un día maravilloso! Les esperamos.